20 años de EuroLat
Dos décadas de contrapeso geopolítico entre Europa y América Latina.
La Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat) celebra en Ciudad de México sus veinte años de existencia en un contexto marcado por la fragmentación geopolítica y los desafíos compartidos entre Europa y América Latina. Creada en 2006, la institución nació como un espacio de diálogo político birregional para impulsar acuerdos de cooperación, comercio y gobernanza democrática.
El aniversario coincide con un momento simbólico para América Latina. Michelle Bachelet, quien asumía ese año como la primera presidenta de Chile, hoy figura entre las candidatas latinoamericanas para dirigir la ONU. Al mismo tiempo, problemas como el crimen organizado y la inseguridad se han convertido en asuntos prioritarios en la agenda internacional.
José Ignacio Salafranca, primer presidente europeo de EuroLat, considera importante que la Secretaría General de Naciones Unidas recaiga en una figura latinoamericana, preferentemente una mujer, capaz de representar las aspiraciones del sur global y devolver a la ONU su papel central en la preservación de la paz y la seguridad. Recuerda además las dificultades que implicó crear EuroLat, ya que la Unión Europea no contemplaba inicialmente una asamblea específica con América Latina.
La elección de Ciudad de México como sede de la conmemoración también tiene una carga estratégica. Allí se firmó recientemente la modernización del Acuerdo Global entre la Unión Europea y México. Según Salafranca, junto con el acuerdo con Mercosur, se completa prácticamente la red de acuerdos entre la UE y América Latina y el Caribe, abriendo la posibilidad de avanzar hacia un acuerdo global más integrado.
Ramón Jáuregui, expresidente de EuroLat, sostiene que estos acuerdos adquieren mayor relevancia en un escenario donde Estados Unidos y China compiten por la hegemonía mundial. Destaca que la relación con la UE ofrece reglas claras de cooperación y comercio para gran parte de la economía latinoamericana. Sin embargo, reconoce que los parlamentos latinoamericanos aún carecen de la cohesión política y legitimidad supranacional que posee el Parlamento Europeo.
Durante estas dos décadas, EuroLat enfrentó tensiones internas. Las diferencias políticas respecto a gobiernos como los de Venezuela, Cuba o Nicaragua complicaron debates sobre migración, minería, agua o derechos humanos. Pese a ello, Jáuregui defiende la importancia del diálogo parlamentario incluso entre posiciones enfrentadas.
En la ceremonia por el aniversario, dirigentes europeos y latinoamericanos insistieron en fortalecer el multilateralismo frente a la incertidumbre global y el deterioro de las reglas internacionales. Javi López, ex copresidente de EuroLat y vicepresidente del Parlamento Europeo, advirtió que la desaparición de normas internacionales favorece la imposición de la ley del más fuerte.
Los actuales copresidentes de EuroLat, el eurodiputado español Gabriel Mato y el senador uruguayo Daniel Caggiani, respaldaron públicamente la posibilidad de que una persona latinoamericana encabece Naciones Unidas.
A veinte años de su creación, EuroLat busca consolidarse como una herramienta de diplomacia parlamentaria capaz de contribuir a la prevención de conflictos y la cooperación entre Europa y América Latina.
De artículo publicado en Deutsche Welle en Español.






